¿Cómo funcionan los aplazamientos de deudas con Hacienda?

  • Julia Fargas Esteve

    Julia Fargas es COO de Blegal Barcelona, donde lleva casi 9 años liderando operaciones y la transformación digital del despacho. MBA por ESADE, tiene una larga trayectoria en gestión empresarial, optimización de procesos y estrategia de negocio.

Julia Fargas Esteve

Julia Fargas es COO de Blegal Barcelona, donde lleva casi 9 años liderando operaciones y la transformación digital del despacho. MBA por ESADE, tiene una larga trayectoria en gestión empresarial, optimización de procesos y estrategia de negocio.

El aplazamiento de deudas con Hacienda te ofrece más tiempo para pagar impuestos, reduciendo la presión tributaria. Sin embargo, no todas las deudas pueden aplazarse y están sujetas a plazos, condiciones y garantías. Descubre qué impuestos puedes aplazar, cómo solicitarlo y las implicaciones legales de no cumplir con los plazos. Si estás pasando por dificultades económicas, esta herramienta puede ser útil, pero es esencial entender cómo funciona para evitar problemas futuros. ¡Infórmate aquí sobre todo lo que necesitas saber!

Tabla de contenidos

Un aplazamiento de deudas con Hacienda es una herramienta que permite reducir la presión de los pagos tributarios, al ofrecer un plazo adicional para abonar obligaciones tributarias. Sin embargo, están sujetos a límites y condiciones específicas, y no todas las deudas pueden aplazarse.

Este mecanismo solo está disponible para deudas en período voluntario de pago, es decir, aquellas que aún no han sido reclamadas formalmente por Hacienda. Una vez que la deuda entra en fase ejecutiva, la probabilidad de que se apruebe el aplazamiento disminuye considerablemente, aunque aún podría solicitarse si no se ha recibido una notificación de enajenación de bienes. Además, tener deudas previas o antecedentes de impagos con Hacienda reduce aún más las posibilidades de éxito en la solicitud. Es importante señalar que ciertos modelos de pago no permiten el aplazamiento. Por ejemplo, el IRPF anual de la declaración de la renta no es aplazable, aunque puede fraccionarse.

Aplazamientos de deudas

A continuación, analizamos en detalle cómo funciona el aplazamiento de deudas con Hacienda, qué tipos de deuda pueden aplazarse, los plazos disponibles y otros aspectos clave para gestionar correctamente este proceso.

¿Qué es el aplazamiento de deudas con Hacienda?

El aplazamiento de deudas es una herramienta útil cuando no se dispone de la liquidez necesaria para hacer frente a la deuda en el plazo establecido por la Agencia Tributaria. Al optar por el aplazamiento, se obtiene más tiempo para pagar evitando que Hacienda considere al contribuyente como moroso.

El aplazamiento conlleva el pago de intereses de demora, que se calculan a partir del día siguiente al vencimiento del plazo inicial.

¿Cómo funciona el aplazamiento?

El proceso de solicitud de un aplazamiento de deuda con Hacienda debe realizarse al hacer la presentación del impuesto mediante un trámite distinto a la misma. hay variaciones según el tipo de impuesto y hay trámites extra para los aplazamientos con garantías:

  1. Solicitud del aplazamiento: el contribuyente debe solicitar sólo un aplazamiento cuando se encuentra en una situación económica transitoria que le impide pagar la deuda en el momento. Este proceso se realiza a través de la Sede electrónica de la Agencia tributaria al margen de la presentación del impuesto. 
  2. Respuesta de Hacienda: una vez solicitado el aplazamiento, la Agencia Tributaria evalúa la solicitud y responde directamente al contribuyente. Si la solicitud es aceptada, se establece una nueva fecha de pago junto con los intereses aplicables. Es crítico que el contribuyente guarde ese calendario de pagos, especialmente si tiene otros aplazamientos para que sepa siempre cuando y que está pagando. En caso de rechazo, Hacienda ofrecerá un nuevo plazo para pagar.
  3. Garantías: si la deuda supera los 50.000 euros, es necesario presentar una garantía (como un aval bancario o un bien inmueble) que se ejecutará en caso de impago. La aportación de garantías es un trámite extra en el proceso de solicitud de un aplazamiento. 

¿Qué deudas pueden ser aplazadas?

Específicamente, se puede solicitar aplazamiento del pago de los siguientes impuestos:

  • IRPF trimestral: los autónomos pueden aplazar el pago del IRPF trimestral. Sin embargo, el IRPF anual no se puede aplazar, pero sí fraccionar sin intereses adicionales.
  • IVA: solo se puede aplazar si se puede demostrar que el impuesto ha sido repercutido al cliente, pero este aún no lo ha pagado.
  • Impuesto de Sociedades: Las empresas pueden aplazar el pago anual, pero no el fraccionado.

Nunca podrán aplazarse las deudas que se corresponden con retenciones (profesionales, de trabajadores, arrendadores, etc.) o pagos a cuenta. Por ejemplo el modelo 111 o los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades. 

Plazos para el aplazamiento

Los plazos para devolver la deuda dependen de la cuantía de la misma, así como de si se presentan garantías o no:

  • Deudas menores a 3.000 euros: el contribuyente puede proponer el plazo de pago que Hacienda puede aceptar o no.
  • Deudas entre 3.000 y 50.000 euros:
    • 24 meses para personas físicas.
    • 12 meses para personas jurídicas.
  • Deudas superiores a 50.000 euros:
    • 60 meses si se presenta un aval bancario o seguro de caución.
    • 36 meses si se presenta un bien inmueble sin cargas.
    • 24 meses con otras garantías.
    • 12 meses si se obtiene una dispensa total o parcial de la garantía.

Intereses del aplazamiento

Los intereses de demora que se aplican al aplazamiento son calculados a partir del interés legal del dinero más un 0,25%. En 2024, el interés de demora ha sido del 4,06%. Si el aplazamiento se garantiza con un aval bancario o certificado de seguro de caución, el interés es del 3,75% (datos a diciembre de 2024).

¿Qué sucede si no puedo pagar el aplazamiento?

Si no se paga la deuda aplazada en la fecha establecida, se inicia el período ejecutivo, lo que implica la aplicación de recargos sobre la deuda. Los recargos pueden ser del 5%, 10% o 20%, dependiendo de la demora en el pago.

Además, Hacienda puede embargar los bienes del contribuyente para satisfacer la deuda, y si el aplazamiento fue con garantía, esta será ejecutada.

Por último, si no se está al corriente de pago, será más difícil solicitar aplazamientos en el futuro.

El aplazamiento de deudas con Hacienda puede ser una solución útil en momentos de dificultades económicas, pero debe ser gestionado con cuidado. Los intereses de demora y las posibles consecuencias de no cumplir con los plazos pueden generar cargas adicionales. Si decides optar por esta opción, asegúrate de entender los plazos, los intereses y las implicaciones legales para evitar complicaciones en el futuro. 

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