Deudas con Hacienda: qué hacer

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Deudas con Hacienda

Prescripción de las deudas con Hacienda

Las deudas tributarias prescriben por regla general a los 4 años desde la fecha en que finaliza el plazo legal que el contribuyente tiene para presentar la declaración o liquidación. Por ejemplo, el plazo para presentar la declaración de la renta finaliza el día 30 de junio, por lo tanto a partir del 1 de julio se empiezan a contar estos 4 años de plazo de prescripción. 

Durante ese plazo de 4 años, Hacienda puede reclamar la deuda, y no solo eso, sino que además de la deuda tributaria, también puede reclamar intereses y existe la posibilidad de que te sancionen. Además, el plazo de prescripción de 4 años se interrumpe por el hecho de reclamar la deuda por cualquier vía, de forma que cuando Hacienda inicia el expediente correspondiente, el plazo de prescripción queda paralizado y no corre en nuestro beneficio. 

Procedimientos que puede iniciar Hacienda para comprobar las declaraciones tributarias del contribuyente

Hacienda dispone de varios procedimientos administrativos mediante los cuales puede comprobar y reclamar la deuda tributaria, y sancionar al contribuyente por su incumplimiento. Además de reclamar la deuda, también la puede ejecutar, lo que significa que tiene la capacidad de perseguir los bienes del deudor hasta que se dé por satisfecha la deuda pendiente. 

Los procedimientos más habituales son los siguientes: 

  • Procedimiento de comprobación limitada: a través de este procedimiento, Hacienda verifica todos los hechos y circunstancias que rodean y determinan la existencia y cuantía de la obligación tributaria, es decir, de la posible deuda. En otras palabras, comprueba si los datos que el contribuyente ha declarado son correctos o no en atención a la realidad. También se puede iniciar este procedimiento cuando el contribuyente no ha presentado una determinada declaración, para comprobar si tenía la obligación de presentarla o no. 

En la notificación de inicio del procedimiento, Hacienda nos debe indicar qué impuesto y ejercicio o periodo está comprobando, y puede requerir que aportemos al expediente información o documentos necesarios para el objeto de la comprobación. 

  • Procedimiento de inspección tributaria: es un procedimiento similar al anterior, pero las facultades de investigación de Hacienda son más exhaustivas, y por lo tanto pueden llevar a cabo actividades con un alcance mayor. 
  • Procedimiento sancionador: es el procedimiento administrativo necesario para que Hacienda interponga una sanción o multa económica por el incumplimiento de obligaciones tributarias. 

Durante la tramitación de este tipo de procedimiento, Hacienda debe demostrar que ha existido culpabilidad en la conducta del contribuyente, porque esa es la base de la potestad sancionadora. 

  • Procedimiento recaudatorio: una vez que está declarado que existe la deuda tributaria y que el obligado tributario no la ha satisfecho, Hacienda cuenta con herramientas legales para cobrarla por sí misma, a través del procedimiento recaudatorio que se pone en marcha cuando finaliza el periodo voluntario de pago que se le otorga al contribuyente. 

Cuando finaliza este periodo voluntario, se inicia automáticamente el período ejecutivo, en el cual Hacienda puede perseguir nuestros bienes y ejecutarlos en pago de la deuda tributaria, siempre que sean adecuados y de valor proporcional para cubrir la deuda pendiente. 

Plazo de audiencia al interesado para presentar alegaciones 

Cuando la Agencia Tributaria inicia cualquier procedimiento, existe un plazo de audiencia al interesado (contribuyente) durante el cual se pueden presentar alegaciones para oponernos o desvirtuar las conclusiones de Hacienda o los motivos que expone para considerar que la deuda tributaria existe y que tiene derecho a reclamarla. Además de las pertinentes alegaciones, también existe la posibilidad de aportar documentos que acrediten o refuercen nuestra postura frente a la de Hacienda. 

Si el contribuyente presenta estas alegaciones en plazo, Hacienda tiene la obligación de pronunciarse sobre ellas en la resolución del expediente. Las puede estimar o desestimar, pero debe dar los motivos que fundamenten su decisión. Si considera que las alegaciones son correctas y las estima íntegramente, conseguiremos que se archive el expediente sin tener que pagar nada, porque Hacienda nos habrá dado la razón. Esto no es sencillo, y para llegar a este exitoso resultado debe haber argumentos reales, demostrables y de peso que indiquen que la deuda que nos están reclamando no existe, es incorrecta, o ya ha sido pagada. 

Recursos contra los actos administrativos dictados por la Agencia Tributaria

Cuando ya tenemos la resolución que ha dictado la Agencia Tributaria sobre el expediente iniciado, si no estamos de acuerdo con la misma se pueden interponer varios tipos de recursos para discutirla e intentar conseguir un pronunciamiento a nuestro favor. Los recursos con los que contamos son los siguientes: 

  • Recurso de reposición: es el recurso más habitual en vía administrativa. Sirve para impugnar la resolución dictada por Hacienda, y exponer nuestros argumentos en su contra. 

El recurso lo resuelve el mismo departamento de la Agencia Tributaria que ha tramitado el expediente y que ha dictado la resolución recurrida. 

Para interponer este recurso, hay un plazo de un mes contado desde el día siguiente a la fecha de notificación de la resolución que recurrimos. La interposición del recurso es potestativa, es decir, que se puede acudir directamente a la reclamación económico-administrativa, o bien interponer recurso de reposición, y en caso de que sea desestimado, acudir a la vía económico administrativa. 

  • Reclamación económico-administrativa: 

El recurso lo resuelve el Tribunal Económico Administrativo Regional (de la Comunidad Autónoma pertinente), o el Tribunal Económico Administrativo Central, en función de la materia de que se trate. 

Para interponer este recurso, hay un plazo de dos meses contados desde el día siguiente a la fecha de notificación de la resolución que recurrimos. 

También resulta de interés destacar que existe un plazo general de 6 meses que la Agencia Tributaria tiene para dictar resolución expresa de los procedimientos que inicia de oficio, contados desde la fecha de notificación del acuerdo de inicio del expediente al interesado. Es decir, que si dentro de ese plazo de 6 meses no ha notificado la resolución del procedimiento, el procedimiento caduca y no puede continuar tramitándose. Sí que puede iniciar uno nuevo con el mismo objeto, siempre que la obligación tributaria no haya prescrito. 

Tanto para presentar alegaciones del trámite de audiencia como para interponer cualquier recurso o verificar la posible prescripción de una deuda o la caducidad de un expediente administrativo de Hacienda, es importante contar con asesoramiento legal para su redacción y para preparar los argumentos a exponer, ya que de su resultado dependerá la resolución final del expediente.  \

No lo dudes, nuestro equipo fiscal está listo para ayudarte.

Para información sobre temas relacionados visita nuestra página sobre Fiscal y tributario.

 

Foto de Kelly Sikkema en Unsplash

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