RDL 30/2020, Ayudas destinadas a los trabajadores Autónomos

RDL 30/2020, Ayudas destinadas a los trabajadores Autónomos

El Real Decreto Ley 30/2020, publicado el pasado 30 de septiembre, además de la compleja regulación de la prórroga de los ERTEs ya comentada en nuestra última nota, también regula en el artículo 13 y la Disposición Adicional 4ª el nuevo régimen de las ayudas destinadas a los trabajadores autónomos. 

Pasamos a resumir la nueva regulación de estas prestaciones de la forma más clara que nos permite el enrevesado redactado de la norma. 

  1. En primer lugar, queda prorrogada la prestación por cese de actividad que los autónomos venían percibiendo hasta ahora, y podrán seguir disfrutando de ella hasta el 31 de enero de 2021, siempre y cuando durante el cuarto trimestre de 2020 continúen cumpliendo los requisitos establecidos para la misma. 

Los autónomos que no hubieran percibido esta prestación, podrán solicitarla si cumplen los requisitos y siempre que hubieran percibido hasta el 30 de junio la prestación extraordinaria por cese de actividad prevista en el art. 17 del Real Decreto Ley 8/2020, de 17 de marzo. 

La cuantía de la prestación será el 50% de la base de cotización. 

Los principales requisitos para la prórroga, o el acceso, a esta prestación, son los siguientes: 

  • Reducción en la facturación durante el cuarto trimestre de 2020 de al menos el 75% respecto del mismo periodo del año 2019. 
  • No haber obtenido durante el cuarto trimestre de 2020 unos rendimientos netos superiores a 5.818,75 €.
  • En el caso de los trabajadores autónomos que tengan trabajadores a su cargo, deberán acreditar el cumplimiento de todas sus obligaciones laborales y de Seguridad Social.

El reconocimiento de la prórroga o del acceso a la prestación se llevará a cabo por las mutuas colaboradoras con carácter provisional con efectos de 1 de octubre de 2020 si se solicita antes del 15 de octubre, y si se solicita más tarde, desde el día siguiente a la prestación de la solicitud. 

Durante el tiempo que esté percibiendo la prestación, el autónomo deberá ingresar en la TGSS la totalidad de las cotizaciones, y la Mutua abonará al trabajador junto con la prestación por cese de actividad el importe de las cotizaciones por contingencias comunes que le hubiera correspondido ingresar de encontrarse el autónomo sin desarrollar actividad alguna. 

  1. Además, se crean dos nuevas ayudas. 

La primera de ellas es la ‘’Prestación extraordinaria por cese de actividad’’, y está destinada a los autónomos que se vean obligados a suspender totalmente su actividad como consecuencia de una resolución o normativa publicada por la autoridad competente, que tenga como objetivo contener la propagación del Covid-19. 

Los requisitos para acceder a esta prestación son los siguientes:

  • Estar afiliados y en alta al menos 30 días naturales antes de la fecha de la resolución que acuerde el cese de actividad.
  • Hallarse al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social.

El derecho a recibirla nace a partir del día siguiente a la adopción de la resolución o normativa que conlleve el cierre de la actividad del afectado, y finalizará el último día del mes en el cual la medida sea levantada y deje de tener efectos. 

La exoneración del ingreso de las cuotas será efectiva desde el primer día del mes en el que se adopte la medida de cierre de actividad hasta el último día del mes siguiente al que se levante dicha medida. El periodo durante el cual el trabajador autónomo esté exento de la obligación de cotizar se entenderá como cotizado.  

La cuantía de la prestación será del 50 % de la base mínima de cotización que corresponda por la actividad desarrollada, y la solicitud deberá realizarse dentro de los primeros 15 días siguientes a la entrada en vigor del acuerdo o resolución de cierre de actividad. 

  1. La segunda nueva ayuda es la ‘’Prestación económica por cese de actividad de naturaleza extraordinaria’’, y está prevista para los autónomos que vean reducidos sus ingresos y no tengan derecho a la prestación explicada en el punto anterior. 

Los requisitos son:

  • Estar dado de alta y al corriente en el pago de las cotizaciones en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
  • No tener ingresos procedentes de la actividad por cuenta propia en el último trimestre del ejercicio 2020 superiores al salario mínimo interprofesional. 
  • Tener una reducción en los ingresos en el cuarto trimestre de 2020 de al menos el 50% respecto de los ingresos del primer trimestre del 2020. 

Puede comenzar a devengarse a partir del 1 de octubre de 2020 y tendrá una duración máxima de 4 meses, siempre que la solicitud se presente dentro de los primeros 15 días naturales del mes de octubre. En caso contrario, surtirá efectos a partir del primer día del mes siguiente al de la presentación de la solicitud, y su duración no podrá ir más allá del 31 de enero de 2021.

Durante este período de disfrute de la prestación, el autónomo queda exento de la obligación de cotizar. 

La cuantía será del 50 % de la base mínima de cotización que corresponda por la actividad desarrollada.

Hay que tener en cuenta en todo caso que la entidad colaboradora o gestora competente para el reconocimiento de la prestación, se reserva el derecho de comprobar el cumplimiento de los requisitos para la prestación disfrutada, y tendrá derecho a reclamar las cuantías percibidas en caso de que acredite que no concurren las condiciones establecidas.

RDL 30/2020 ERTE a Enero, pero cuidado

RDL 30/2020 ERTE a Enero, pero cuidado

Hoy, 30 de septiembre, se publica, entre otros, el Real Decreto-ley 30/2020, de 29 de septiembre, de medidas sociales en defensa del empleo (RDL 30/2020). Cuyo asunto principal es la prórroga de los expedientes de regulación de empleo (ERTE) iniciados por causa de la COVID-19.

“Los expedientes de regulación temporal de empleo vigentes, basados en el artículo 22 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, se prorrogarán automáticamente hasta el 31 de enero de 2021.”

La prórroga en sí ocupa 3 líneas de las 43 páginas que componen la nueva norma. Por lo que intentaremos ahora dilucidar las “minas” escondidas en el resto del texto.

Un cambio muy relevante de criterio en la nueva norma es que la categoría del ERTE ya no la determina la situación que la provoca (ie: rotura de cadena de suministro) sino si esta es o no achacable a las autoridades. Es decir los nuevos ERTE, como veremos, se categorizan según la naturaleza de las medidas y/o restricciones que los provoquen es decir: el Estado separa aquellos ERTE causados por las restricciones impuestas.

El RDL 30/2020 incluye otros asuntos que comentaremos en notas posteriores. Damos prioridad a ERTE y desempleo por los plazos que se manejan.

Tipos de ERTE

En los seis meses que llevamos desde la publicación del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 (RDL 8/2020) los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) han sufrido alteraciones que han convertido las siglas en un galimatías cuya comprensión es imprescindible.

Nuestro ordenamiento contempla dos tipos principales de ERTE:

  • de Fuerza Mayor, artículo 47.3 del Estatuto de los Trabajadores (ET)
  • basados en causas económicas, técnicas, organizativas y de producción

Con el RDL 8/2020 se generaron dos mutaciones que dieron lugar a:

  • de Fuerza Mayor (los del 22, 8/2020) anteriormente prorrogados hasta el 30 de septiembre de 2020 por el Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio, de medidas sociales de reactivación del empleo y protección del trabajo autónomo y de competitividad del sector industrial (RDL 24/2020, que ya comentamos en su día) y ahora prorrogados hasta el 31 de enero de 2021.
  • basados en causas económicas, técnicas, organizativas y de producción (los del 23, 8/2020) vigentes hasta la fecha indicada por la empresa en el propio expediente (art. 3.4)

Hay un tercer grupo, los del apartado dos de la disposición adicional primera del RDL 24/2020, sin regulación especial pero bonificaciones distintas. Estos quedarán ahora subsumidos (dt. única) en “los del 2.1” que en breve explicaremos.

Hoy se introducen nuevos apelativos:

Los ERTE de Fuerza Mayor por impedimento o limitaciones de actividad separados en dos grupos según el origen del impedimento del desarrollo de la actividad, regulados según el ET:

  • por nuevas restricciones o medidas de contención sanitaria adoptadas, a partir del 1 de octubre de 2020,  por autoridades españolas o extranjeras (los del 2.1).
  • por (otras) restricciones o medidas de contención sanitaria adoptadas por las autoridades españolas (los del 2.2)

También tenemos aquellos ERTE de Fuerza Mayor COVID19 (los del 22) que transiten a uno organizativo (los del 23) a partir de hoy, hasta el 31 de enero de 2021 y mientras siga vigente el ERTE actual. Los nombraremos “los del 3” en honor al artículo que los describe. A los que aplican las especificidades del artículo 23 del RDL 8/2020.

Resumiendo, nos quedan:

  • Los primigenios ERTE de fuerza mayor regulados en el 47.3 ET,  los del 22, los del 2.1 y los del 2.2.
  • Los primigenios ERTE organizativos regulados en el ET, los del 23 y los del 3.

Dentro de “los del 23” estarán aquellos que se tramitaron así directamente, los que transitaron antes de hoy desde fuerza mayor (los del 22) y los que transiten ahora (los del 3).

Bonificaciones en cotizaciones

La norma de hoy incluye tres bonificaciones, aplicables a partir del 1 de octubre de 2020, en materia de cotización. Comentamos las dos primeras ahora y la tercera, regulada en la disposición adicional primera, la comentaremos más abajo en este texto.

Los ERTE “del 2.1” (fuerza mayor por impedimento causado por nuevas restricciones y/o medidas) podrán bonificarse (art 2.1):

  • El 100% de la aportación empresarial durante el periodo de cierre y hasta el 31 de enero de 2021. El 90% si hubiera cincuenta o más trabajadores.

Los demás ERTE de fuerza mayor derivados de la limitación del desarrollo normalizado de su actividad a consecuencia de decisiones o medidas adoptadas por las autoridades españolas podrán bonificarse (art 2.2):

  • Respecto de la aportación devengada en los meses de octubre, noviembre, diciembre (de 2020) y enero 2021: el 100, 90, 85 y 80 por ciento respectivamente. Las empresas con cincuenta o más trabajadores tendrán 10 puntos porcentuales menos de bonificación.

¡Mucho cuidado! hablamos de que la causa del ERTE son limitaciones provocadas por decisiones o medidas adoptadas por autoridades, ejemplos:

  • No puedo vender porque no me llega el material de china: no aplica.
  • No puedo hacer conciertos porque el gobierno cerró las salas: aplica.

Estas bonificaciones se aplicarán a la aportación empresarial y las cuotas de recaudación conjunta. Tampoco tendrán efecto en sede de la persona trabajadora (art. 2.5).

¿Qué sucede con los ERTE de Fuerza Mayor prorrogados (los del 22)? Si la causa originaria es una medida adoptada por las autoridades sanitarias, entonces cabría en el segundo grupo de bonificaciones. Si la causa es otra (problemas de suministro, etc.) no tiene cabida..

Los ERTE organizativos no tienen bonificación.

Obligación de mantener el empleo

Desde la publicación del RDL 8/2020 las bonificaciones en materia de cotización, que son opcionales a decisión de la empresa, han traído aparejado el compromiso de mantener el empleo por un período cambiante. 

Recordemos que las empresas que se hubieran beneficiado de las bonificaciones de los RDL anteriores tenían ya la obligación de mantener el empleo durante seis meses contando desde (RDL 8/2020 da. 6 y RDL 24/2020 art. 6):

  • la fecha de reanudación, parcial o total, de la actividad de haber optado por las bonificaciones antes del 26 de junio de 2020 (antes del RDL 24/2020)
  • desde el 26 de junio de 2020 para quienes optasen por las bonificaciones a partir de esa fecha.

La única excepción práctica a este compromiso era, y sigue siendo, la concurrencia de un riesgo de concurso de acreedores en los términos del artículo 5.2 de la (ahora derogada) Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal (vid. Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal).

Quienes se beneficien de las nuevas bonificaciones adquirirán un nuevo compromiso de 6 meses, a contar desde (art. 5):

  • que finalice el compromiso previo (si lo hubiera)
  • la fecha de reanudación, parcial o total, de la actividad (si no hubiera compromiso previo, pues se aplica la da. 6 del RDL 8/2020)

Despidos, horas extras y externalizaciones

El Real Decreto-ley 9/2020, de 27 de marzo, por el que se adoptan medidas complementarias, en el ámbito laboral, para paliar los efectos derivados del COVID-19 (RDL 9/2020) decretó que las causas que pueden amparar un ERTE (los del 22 y 23) no se podrán entender como justificativas de la extinción de contrato de trabajo ni del despido (RDL 9/2020 art. 2).

Esta consideración, hoy, se prorroga hasta el 31 de enero de 2021 (art. 6).

También se decreta de nuevo (art. 7) la prohibición de realizar horas extraordinarias o establecer nuevas externalizaciones.

Contratos temporales

La suspensión de los contratos temporales, incluidos los formativos, de relevo e interinidad por ERTE COVID-19 supondrá la interrupción del cómputo, tanto de la duración de estos contratos, como de los periodos de referencia equivalentes al periodo suspendido, en cada una de estas modalidades contractuales, respecto de las personas trabajadoras afectadas por estas (RDL 9/2020, art. 5). 

Y esto será así, de momento, hasta el 31 de enero de 2021 (art. 6).

Respecto al paro

El RDL 8/2020 decretó el reconocimiento del derecho a la prestación contributiva por desempleo aunque se carezca del período de ocupación cotizada mínimo necesario para ello.

Esta medida se prorroga (art. 8) hasta el 31 de enero de 2021 para los afectados por ERTE de los tipos:

  • de Fuerza Mayor COVID-19 prorrogados (los del 22)
  • de causas organizativas por COVID-19 aún vigentes (los del 23)
  • los de fuerza mayor derivado de medidas de contención (los del 2 de hoy)

¡Cuidado! esta medida traía, originalmente, otra: no consumir paro. Ésta expira hoy 30 de septiembre con algunas matizaciones cuya traducción al lenguaje llano queda para otro momento (artículo 8, ap. 7).

Compatibilidad paro con trabajo a tiempo parcial

Por otro lado, los afectados por ERTE podrán realizar trabajos a tiempo parcial sin que se reduzca la cuantía de la prestación en la parte proporcional (art. 11) cuando el ERTE que les afecte sea:

  • fuerza mayor COVID19 prorrogado (los del 22)
  • fuerza mayor derivado de medidas de contención (los del 2)
  • Organizativo habiendo transitado, a partir de hoy, desde uno de fuerza mayor COVID19 (los del 3)

Esta medida se aplica con carácter retroactivo en los términos contenidos en el artículo 12, de modo que quien hubiera visto reducida su prestación por encontrar algún trabajo a tiempo parcial mientras estaba en ERTE, puede reclamar las diferencias.

Prestación extraordinaria para fijos discontinuos y fijos periódicos

Las personas trabajadoras con contrato fijo discontinuo o que realizan trabajos fijos y periódicos que se repiten en fechas ciertas tienen a su alcance una prestación extraordinaria (art. 9) que:

  • debe solicitarse antes del 14 de octubre de 2020
  • se extenderá hasta 31 de enero de 2021
  • la cuantía será la misma que se hubiera percibido por desempleo

El ámbito de aplicación de la prestación es complejo, dentro del grupo descrito, por lo que no dude en consultarnos.

Bonificación para sectores específicos

Anticipábamos anteriormente que la disposición adicional primera introduce una exoneración de cotización especial para determinados sectores.

La bonificación consiste en, respecto a los trabajadores afectados:

  • el 85% de la aportación empresarial devengada entre octubre y enero de 2021. El 75% si tiene cincuenta o más trabajadores a 29 de febrero de 2020.
  • es incompatible con las bonificaciones anteriormente descritas

Podrán optar a ella las empresas con un CNAE-09 (considerando aquel que se aplique para determinar los tipos de cotización, da.1.6) de los indicados en el anexo que acompaña al RDL 30/2020 o dependientes de ellas en los términos descritos en la norma que:

  • Estén en ERTE de Fuerza Mayor COVID19 (los del 22)
  • Transiten de un ERTE de Fuerza Mayor COVID19 a un ERTE de Fuerza Mayor
  • Estén en ERTE organizativo COVID19 (los del 23)

El RDL 30/2020 incluye otros asuntos que comentaremos en notas posteriores. Damos prioridad a ERTE y desempleo por los plazos que se manejan.

No dude en contactar con nosotros si tiene cualquier duda o quiere evaluar opciones para la viabilidad de su empresa, mejor ahora que luego.

Créditos imagen.

Ley Teletrabajo, RDL 28/2020

Ley Teletrabajo, RDL 28/2020

El pasado 23 de septiembre se publicó en el BOE el Real Decreto-ley 28/2020 (RDL), de 22 de septiembre, de trabajo a distancia. 

Es la primera vez que se regula de forma explícita el teletrabajo en España, y sus principales características son:

  • La regulación se aplica a los trabajadores que desarrollen trabajo a distancia regularmente, es decir, un 30% de la jornada en un periodo de 3 meses.
  • El RDL define lo que se considera  a) trabajo presencial, que es el que se presta en el centro de trabajo de la empresa, b) trabajo a distancia, que es el que se realiza en el domicilio de la persona trabajadora, o el lugar elegida por esta y c) el teletrabajo, que es el trabajo a distancia que se presta a través de medios telemáticos.
  • Para los menores y los contratos en prácticas, el trabajo presencial deberá ser, como mínimo, el 50% de la jornada.
  • Es voluntario, tanto para el trabajador, como para la empresa, y es reversible.

El acuerdo por el que se acuerde el trabajo a distancia entre empresa y trabajador debe realizarse por escrito y formalizarse antes de iniciar el trabajo a distancia. Del contenido obligatorio (art. 7) mínimo destacamos:

  1. Inventario de los medios, equipos y herramientas necesarias.
  2. Gastos que pudiera tener la persona trabajadora por teletrabajar y la forma de cuantificar y compensar los mismos. La compensación de gastos es obligatoria y, previsiblemente, se regulará en por convenio en el futuro.
  3. Horario de trabajo y, si procede, reglas de disponibilidad.
  4. Porcentaje y distribución entre trabajo presencial y trabajo a distancia, en su caso.
  5. Centro de trabajo de la empresa al que queda adscrita la persona trabajadora a distancia y donde, en su caso, desarrollará la parte de la jornada de trabajo presencial.
  6. Lugar de trabajo a distancia elegido por la persona trabajadora para el desarrollo del trabajo a distancia.
  7. Medios de control empresarial de la actividad.
  8. Duración del acuerdo de trabajo a distancia.

Tenga en cuenta que:

  • El acuerdo se puede modificar, de mutuo acuerdo, y los teletrabajadores tienen preferencia a la hora de cubrir puestos de trabajo presenciales.
  • Los teletrabajadores tienen derecho a la dotación y mantenimiento de las herramientas de trabajo por parte de la empresa.
  • Los medios de control deben dejar constancia del momento de inicio y finalización de la jornada de trabajo.
  • La evaluación de riesgos deberá tener en cuenta los de esta modalidad de trabajo.

La empresa debe, además, garantizar:

  • El derecho a la intimidad y la protección de datos del trabajador. Especialmente relevante si los medios de control afectaran a dispositivos personales.
  • El derecho a la desconexión digital, limitando el uso de los medios tecnológicos
  • La participación de los teletrabajadores en las actividades organizadas por su representación legal, en caso de que exista.
  • La igualdad de oportunidades con los trabajadores presenciales y su no discriminación.

La empresa podrá adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por la persona trabajadora de sus obligaciones y deberes laborales, incluida la utilización de medios telemáticos.

Las empresas que tengan actualmente teletrabajadores, tienen un plazo de 3 meses para formalizar el acuerdo de trabajo a distancia.

Se establece un procedimiento judicial de urgencia para la tramitación de reclamaciones sobre acceso, reversión y modificación del trabajo a distancia:

  1. La persona trabajadora dispondrá de un plazo de veinte días hábiles, a partir de que la empresa le comunique su negativa o su disconformidad con la propuesta realizada por la persona trabajadora, para presentar demanda ante el Juzgado de lo Social.
  2. El procedimiento será urgente y se le dará tramitación preferente. El acto de la vista habrá de señalarse dentro de los cinco días siguientes al de la admisión de la demanda. La sentencia se dictará en el plazo de tres días. Contra la misma no procederá recurso.

Respecto a la COVID-19

El trabajo a distancia implantado como consecuencia de las medidas de contención sanitaria derivadas de la COVID-19, y mientras estas se mantengan, le seguirá resultando de aplicación la normativa laboral ordinaria.

En todo caso, las empresas estarán obligadas a dotar de los medios, equipos, herramientas y consumibles que exige el desarrollo del trabajo a distancia, así como al mantenimiento que resulte necesario.

ERTEs y COVID19 – La Inspección de trabajo se mantiene ocupada durante la pandemia

ERTEs y COVID19 – La Inspección de trabajo se mantiene ocupada durante la pandemia

La prensa publica hoy un interesante articulo con datos sobre el número de empresas, que después de haber solicitado un ERTE para hacer frente a la pandemia, han recibido una visita o notificación de la Inspección de Trabajo. Cerca de un 11%; del cual un 8% han recibido algún expediente sancionador. Por supuesto defendemos que es lícito verificar que nadie esté aprovechando ventajas que no le pertenecen pero una inspección a menudo comporta una preocupación extra para el/la empresario/a, con costes añadidos si precisa un asesor o graduado laboral, todo esto en un momento en que, como dice la sabiduría popular, “no está en horno para bollos”. 

Las empresas que están sobreviviendo a esta crisis sin parangón necesitan el apoyo de la administración no visitas sorpresa o requerimientos de hacienda, que como hemos visto ni se ha inmutado con el COVID19. 

Adjuntamos un pequeño RESUMEN de los principios básicos a tener en cuenta cuando alguien se presenta en nuestra oficina o local, la acción recomendada varía en función de a que órgano administrativo representa la visita y si hay o no una orden judicial. 

Es importante recalcar que el/la inspector/a de trabajo puede entrar sin previo aviso y en cualquier instante al centro de trabajo. Este derecho de entrada incluye todas las oficinas, despachos, cocinas, almacenes etc, no solo los espacios de atención al público. 

Recomendamos no obstaculizar de ningún modo esta actuación. Solo en el caso de que el centro de trabajo coincida con el domicilio particular, se podrá exigir una autorización judicial.

Inspección puede exigir que se presente cualquier tipo de información relacionada con la actividad y puede cuestionar a toda persona presente ya sean trabajadores, empresario/a o clientes.

Si su empresa esta afectada por un ERTE nuestra recomendación es que tenga disponible documentación que verifique que se están cumpliendo las condiciones del mismo. 

Recuerde que puede contactar con nosotros antes cualquier duda. LE RECOMENDAMOS QUE GUARDE este documento en el idioma que prefiera y lo tenga disponible para consultar en cualquier momento.

Real Decreto-ley 24/2020, los ERTE a septiembre

Real Decreto-ley 24/2020, los ERTE a septiembre

Tarde, mal y a rastras” parece ser la doctrina imperante en el Gobierno en atención a la máxima tradición española de dejarlo todo para el último momento e improvisar entonces alguna solución.

Este sábado 27 de junio nos saluda con las 30 páginas del “Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio, de medidas sociales de reactivación del empleo y protección del trabajo autónomo y de competitividad del sector industrial” (RDL 24/2020) de entrada en vigor inmediata y con efectos palpables a partir del miércoles.

Efectos palpables pues en la mente de la mayoría de empresarios lleva varias semanas rondando la preocupación de qué hacer a partir del día 1 de julio cuando expiraban los ERTE iniciados durante la vigencia del estado de alarma. Muchos ya habían tomado medidas, pues a falta de nuevas normas como la de hoy, los plazos son los plazos.

Este RDL no viene exento de sus trampas, letra pequeña, condicionantes, excepciones y, por supuesto, no puede faltar el pertinente atentado a la libertad de empresa (veremos luego que hoy se restringe la libertad de externalización y/o subcontratación).

Como siempre, nos limitaremos a los apartados más relevantes e intentaremos abreviar y resumir la amalgama de modificaciones de la forma más ordenada posible. Primero, el titular:

Los ERTE iniciados durante la vigencia del estado de alarma se prorrogan hasta el 30 de septiembre de 2020

Pero no en las mismas condiciones. Especialmente en materia de cotizaciones.

Recordemos que existen dos tipos de ERTE, ambos con sus “versiones COVID-19” (RDL 8/2020)

  • Los de Fuerza Mayor (“los del artículo 22”)
  • Los basados en causas económicas, técnicas, organizativas y de producción (“los del artículo 23”)

Los ERTE COVID finalizaban, los de fuerza mayor, el 30 de junio. Pudiendo pasar de la fuerza mayor a las otras causas en fecha 1 de julio las empresas que lo estimasen oportuno. Ahora podrá mantenerse la aplicación del ERTE por fuerza mayor hasta el 30 de septiembre,

Se prohíbe el establecimiento de nuevas externalizaciones o nuevas contrataciones durante la aplicación del ERTE así como la realización de horas extraordinarias. Con la única excepción de que las personas afectadas “no puedan, por formación, capacitación u otras razones objetivas y justificadas, desarrollar las funciones”.

El plazo para “convertir” un ERTE de fuerza mayor (art. 22) a uno objetivo (art. 23) se prorroga del 30 de junio al 30 de septiembre.

La prestación por desempleo percibida por la aplicación del ERTE mantiene las condiciones, especiales, actuales. En especial: ignorar la carencia del período de cotización mínimo y no “consumir” paro.

Modificación de las bonificaciones en materia de cotización

Las bonificaciones únicamente aplican mientras siga vigente el ERTE, total o parcialmente. Dejarán de aplicar desde la fecha de la renuncia al ERTE.

Se establecen dos importantes distinciones en materia de bonificaciones, respecto del trabajador:

  1. Por los períodos trabajados.
  2. Por los períodos afectados por la suspensión de contrato / actividad.

Un trabajador con jornada reducida por ERTE cabría en ambos grupos.

La nueva norma concede mayores bonificaciones a quienes el 1 de julio reinicien actividades.

  1. Por los periodos trabajados, una bonificación del 60%
  2. Por los periodos suspendidos, del 35%

Estos porcentajes serán del 40 y 25% respectivamente si la empresa tenía más de 50 trabajadores el 29 de febrero de 2020.

¡Cuidado! La obligación de mantenimiento de empleo sigue vigente, por lo que a mayor bonificación mayor importe a devolver si no se cumplen las condiciones. La obligación se aplica a todos los ERTE COVID y el plazo (para quienes no corra ya) contará desde el día de hoy.

¡Cuidado! La redacción de la norma es confusa. Aparentemente, los trabajadores afectados por un ERTE organizativo (art. 23) que hubieran reiniciado la actividad antes del 1 de julio quedan excluidos de toda bonificación.

Apoyo a los trabajadores autónomos

A partir del 1 de julio de 2020 se establece una bonificación de las cuotas de autónomo (RETA), con dos requisitos esenciales:

  1. Que a 30 de junio se estuviera percibiendo la prestación extraordinaria del RDL 8/2020.
  2. Que no se perciba la prestación por cese de actividad (ver abajo)

El legislador busca incentivar que los autónomos retomen sus actividades bonificando sus contribuciones a la TGSS.

La bonificación será del 100, 50 y 25% de la base de cotización para los meses de julio, agosto y septiembre respectivamente.

Por otro lado, la prestación extraordinaria (art. 17 RDL 8/2020) desaparece. Recordemos que su vigencia era hasta el último día del mes en que finalizara el estado de alarma (este mes de junio) por lo que el autónomo deberá recurrir a la protección por cese de actividad “normal” contemplada en la Ley General de la Seguridad Social (art. 327).

A esta protección “normal” se le añaden nuevos requisitos, aplicables a quienes vinieran percibiendo la prestación extraordinaria y ahora opten por la protección por cese.

  • Acreditar, respecto al tercer trimestre de 2020, una reducción de facturación de al menos el 75 por ciento respecto al mismo periodo de 2019.
  • No obtener rendimientos netos en el tercer trimestre de 2020 superiores a 5.818,75 euros ni 1.939,58 mensuales.
  • No se exigirán los requisitos “normales” del art. 330.1 letra c) (legal cese de actividad, compromiso, disponibilidad, …) pero sí las demás letras (a, b, d, e)

Mientras se perciba esta prestación se deberá ingresar la cuota del RETA íntegra, sin bonificación.

Puesto que los requisitos de ingreso son relativos al tercer trimestre, que es el mismo para el que aplica la prestación, de producirse un incumplimiento el autónomo podrá: devolver la prestación percibida o esperar a que le sea reclamada (con recargo).

¡Cuidado! si opta por la prestación y luego debe renunciar a ella por haber ingresado o ganado por encima de los límites podría no poder recurrir a las bonificaciones anteriores.

Limitaciones al reparto de dividendos

Las sociedades mercantiles u otras personas jurídicas que se acojan a los ERTE COVID y que utilicen los recursos públicos destinados a los mismos (ie, bonificaciones) no podrán proceder al reparto de dividendos correspondientes al ejercicio fiscal en que se apliquen estos expedientes de regulación temporal de empleo, excepto si abonan previamente el importe correspondiente a la exoneración aplicada a las cuotas de la seguridad social y han renunciado a ella.

No se tendrá en cuenta el ejercicio en el que la sociedad no distribuya dividendos en aplicación de lo establecido en el párrafo anterior, a los efectos del ejercicio del derecho de separación de los socios previsto en el apartado 1 del artículo 348 bis del texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.

Esta limitación a repartir dividendos no será de aplicación para aquellas entidades que, a fecha de 29 de febrero de 2020, tuvieran menos de cincuenta personas trabajadoras, o asimiladas a las mismas, en situación de alta en la Seguridad Social.

Prestación extraordinaria por cese (trabajadores de temporada)

Se establece (art. 10) una prestación extraordinaria para trabajadores “de temporada”. Siendo estos los que cotizan únicamente entre marzo y octubre (en RETA o Trabajadores del Mar) y que no lleguen a 120 días de alta por cuenta ajena entre 2018 y 2019.

Por brevedad y dado el limitado alcance de la medida no comentaremos aquí la prestación. Pero no dude en consultarnos si se encuentra en este colectivo.

Ánimo

Este BOE de hoy es complejo, pero permite aplazar algunas decisiones vitales hasta septiembre cuando, tal vez, sea posible tener una mejor idea del futuro que nos espera.

Esta crisis económica en la que ya estamos inmersos no tiene parangón con ninguna anterior, los empresarios deben estar atentos e intentar anticipar las necesidades y/o problemas de la empresa y tomar medidas lo antes posible. 

Tomar medidas a tiempo puede salvar, no solo su empresa, si no su patrimonio personal. Como todo obstáculo, esta crisis puede ser una oportunidad de fortalecer su empresa y/o negocio. Vea nuestra anterior nota “que los árboles no te impidan ver el bosque”.Más allá del mundo empresarial, la historia nos muestra que las crisis económicas son el caldo de cultivo del fanatismo, el extremismo, la violencia y la intolerancia entre otras dolencias de nuestra sociedad. Si su entorno decae en la violencia, actúe. Como dijimos en nuestra nota “violencia”: El mal, para triunfar, solo necesita que el bien no haga nada.

Créditos de imagen.

Real Decreto-ley 19/2020 de pomposo título

Real Decreto-ley 19/2020 de pomposo título

Les escribimos de nuevo con hastío de amanecer desayunando con el Boletín Oficial del Estado que, desde hace meses, sustituye al periódico o el telediario como fuente de información matinal.

Pero con el ímpetu e ilusión de saber que nuestras informaciones son agradecidas y apreciadas por nuestros clientes. ¡Gracias por leernos! Y no olvide seguirnos en las RRSS donde intentamos mantener una cadencia más rápida de informaciones (facebook, instagram, twitter, linkedin).

Esta vez aparecen dos cosas de relevancia:

  • Real Decreto-ley 19/2020, de 26 de mayo, por el que se adoptan medidas complementarias en materia agraria, científica, económica, de empleo y Seguridad Social y tributarias para paliar los efectos del COVID-19.
  • Real Decreto 538/2020, de 26 de mayo, por el que se declara luto oficial por los fallecidos como consecuencia de la pandemia COVID-19.

El Real Decreto 538 establece un luto oficial (banderas a media asta) del 27 de mayo a la medianoche del 6 de junio (la noche que va del 5 al 6 de junio).

El RDL 19/2020 pasa a engrosar los ya ininteligibles códigos electrónicos donde el personal del BOE ha ido recogiendo todo lo publicado en materia de COVID-19 en un intento de hacerlo más entendible. Intento, pues la colección ya ronda las 1000 páginas, con 233 “solo” para saber si puede salir a pasear o cuando (código de “movilidad”).

¿Que nos traen las 32 páginas del nuevo RDL?

Tal vez lo más importante sea lo relativo al Impuesto sobre Sociedades. Se soluciona una discrepancia creada previamente entre los plazos de presentación de las Cuentas Anuales y del Impuesto sobre Sociedades.

La solución, explicada con otras palabras, supone: El impuesto se presenta en julio “con lo que se tenga”. Luego, si al aprobarse las CCAA hubiera que corregir el impuesto presentado, se hará con una nueva presentación (complementaria y hasta el 30 de noviembre). Si la cuota fuera mayor, devengará intereses y, además, afecta a la prescripción.

Segundo, se establece una nueva exención de ITP/AJD relativa a las escrituras donde se formalicen las moratorias relativas al artículo 13.3 RDL 8/2020 o el 24.2 RDL 11/2020. No confundir con la anterior exención del RDL 8/2020 relativa a novaciones de préstamos y créditos hipotecarios.

Tercero, respecto a esos aplazamientos de deudas tributarias que no devengan intereses de demora por 3 meses, pasan a ser 4 meses. Medida con la que el Gobierno se congratula por su fiero compromiso con el tejido empresarial… Toca a 93,75 euros de ahorro (máximo) para quien pudiere beneficiarse.

Aplazamiento de deudas de servicios de comunicaciones, las operadoras deberán conceder (a instancia del abonado) un aplazamiento del pago de las facturas presentadas al cobro entre el 14 de marzo y el 30 de junio. Sin intereses y en seis meses, salvo que haya acuerdo previo.

Hay unas pocas cosas más en el BOE, pero lo anterior es lo que nos parece más relevante.